El 27 de abril se han efectuado elecciones para presidente en la Argentina. Este país ha sufrido, en los últimos años, una profunda crisis económica que conmovió toda la estructura social. Algún candidato de los partidos tradicionales, los "peronistas" o los "radicales", será el vencedor. Sin embargo no todo es negativo en estas elecciones. La Izquierda puede obtener cerca de un millón de votos.

La organización de izquierda más grande de dicho país, el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST)Ý se ha presentado a estas elecciones en alianza con varios partidos en la coalición conocida como "Izquierda Unida", su candidata es Patricia Walsh, hija de un conocido periodista argentino muerto durante la última dictadura militar: Rodolfo Walsh. Los medios de comunicación han hecho un vacío a la campaña presidencial de la izquierda. Sin embargo, millones de trabajadores, de desempleados, de estudiantes, han oído la propuesta para gobernar de la izquierda gracias a una campaña con muy poco dinero y con mucho entusiasmo. Esto sin ignorar la lucha social que también se da a diario. En la capital del país, un grupo de obreras tomo una fábrica textil que había sido declarada "en quiebra", con su propio esfuerzo y sin patrón echaron a funcionar de nuevo la fábrica, el resultado fue claro: mejores salarios, más trabajo, sin necesidad de un patrón. La respuesta del gobierno fue el desalojo violento de está fábrica. Días después, en las manifestaciones de repudio a esta acción por parte del gobierno argentino, la policía intervino violentamente, deteniendo a muchos manifestantes donde destacaba el nombre de Marcelo Parrilli, candidato a vicepresidente por Izquierda Unida.

Siendo así, las lecciones que podamos obtener de estas elecciones serán posibles cuándo una nueva crisis social (como la de diciembre del 2001, donde 5 presidentes fueron obligados a renunciar por las movilizaciones) azote el país, donde la propuesta más viable, coherente y conocida sea tomado como bandera y dirección de millones de argentinos deseosos de romper esta sociedad que mata y hambrea. Enhorabuena por los compañeros del Movimiento Socialista de los Trabajadores que dan la pelea tanto en las urnas como en las calles, codo a codo con los trabajadores.